EL PLÁSTICO PROTECTOR

Quien iba a decirnos que íbamos a vernos en una situación tan dantesca como la que ha provocado el COVID-19. Este virus que ha convertido a  las ciudades en  escenarios vacíos dignos de cualquier película de suspense y que se ha visto afectadas muchas ciudades de muchos países en todo el mundo es como un sueño en el que todos somos protagonistas.

Las televisiones de todo el mundo ofrecen con sus periodistas la única noticia que nos tiene ocupados las 24 horas del día “El COVID-19”, en un principio parecía que la cosa no iba con nosotros, allá en la lejana china” como diría el comienzo de un cuento, pronto Italia y después casi sin tiempo a reaccionar nos vemos implicados en la lista de países afectados. Las cifras se disparan y la única solución a la pandemia y a frenar la entrada en los hospitales por contagios es un confinamiento. Lo sucedido nos llama a la reflexión y después a la aceptación de los hechos, cada uno desde su lugar empezamos a fijar la mirada en las soluciones en caso de contagio.

Los sanitarios se convierten ahora en los salvadores de la sociedad, esas personas que atienden los casos estoicamente porque así debe ser y así son todo este colectivo que están resistiendo lo más duro de esta crisis.

La solidaridad, respecto a las condiciones en que nos ha pillado sorpresivamente esta situación, y la falta de recursos por desbordamiento de demanda, saca lo mejor de las personas, el espíritu solidario, todos aquellos que tienen algo que pueden aportar a lo común se ponen en marcha y empezamos a darnos cuenta, por el parón sorpresivo, de que hay muchos trabajadores que están ahí y que no nos habíamos percatado de su trabajo, los transportistas también son miembros de esa cadena y otros muchos. Vamos tomando conciencia de lo que estamos viviendo y nos ponemos cada uno, desde su lugar, de alguna manera en marcha. La gran mayoría haciendo caso de las recomendaciones de la autoridad sanitaria, el quédate en casa se convierte en el paracetamol en las casas.

Desde la empresa Manufacturas Arplast, S.L. también han querido poner su granito de arena y han donado 1000 mascarillas con plástico PET al Hospital de Alcalá de Henares a través de la plataforma escudocovid19.org de la que son colaboradores. Siendo fabricante de plásticos no podíamos quedarnos impasibles ante la agravante necesidad de protección de muchas personas  que están arriesgando sus vidas en el ejercicio de su trabajo.

Desde su empresa están dispuesto a aportar lo que esté dentro de sus posibilidades para eliminar los efectos de este COVID-19 que nadie va a olvidar.

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